Amancio, el rico.

Amancio Ortega ya es el segundo hombre más rico del Mundo. No comprendo cuando se idolatra a este tipo de personajes. Me da igual que haya empezado de cero y que Inditex sea un grupo empresarial español. Para que su dueño haya acumulado 65.000 millones de euros de patrimonio, algo injusto tiene que estar pasando. 65.000 millones de euros acumulados en un solo hombre equivalen a la deuda española, a más de seis veces los recortes efectuados en sanidad en España el año pasado y así podíamos seguir hasta el infinito comparando esta cifra con otras más desgarradoras.

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Amancio ha sorteado impuestos con su tienda online domiciliada en Irlanda y mediante paraísos fiscales y fabrica a bajo coste con personas que trabajan en condiciones infrahumana en España y especialmente en el extranjero. Sobre el trato a sus empleados de tienda, me consta que no ofrece buenos sueldos, horarios y condiciones laborales. Si el grupo pagara los impuestos que debe y fabricara y vendiera de forma digna, Amancio podría merecerme respeto.

Un argumento que hace para muchos intocable a estas grandes fortunas y grupos empresariales, especialmente recomendando no tocarles las narices con los impuestos, es que traen inversión y dan trabajo. Para mí eso es una patraña y lo argumento. Si aumentáramos la presión fiscal sobre ellos, tal vez dejarían su actividad en España. Si el grupo Inditex no existiera, sus clientes necesitarían igualmente comprar ropa. Esa ropa la tendría que fabricar empresas más pequeñas que igualmente darían trabajo (probablemente más, ya que al ser pequeños serían menos eficientes). Sus costes de producción serían más caros, aunque seguramente con condiciones y salarios más dignos. En principio los precios finales se encarecerían, ya que los costes de producción serían mayores y se pagarían más impuestos al carecer de ingeniería fiscal tan potente. Como resultado tenemos el mismo o más trabajo generado, pero en condiciones más dignas y con una repercusión mayor en impuestos a las arcas del Estado. Pero añado un factor. No creo que entre todos los pequeños productores que suplieran la ausencia de Inditex tuvieran la necesidad de acumular el patrimonio de Amancio, su familia y demás directivos de la compañía, con lo que seguramente podrían apretar su margen comercial, siendo posible que nos sigamos comprando camisetas a 10 euros, pero en un país más justo. Y si tiene que ser más cara la camiseta, más nos vale la pena a todos un consumo más responsable que el que acaba enriqueciendo a estos falsos héroes, a base de machacar a su personal y dejar los menos impuestos posibles.

Así que Amancio por mí, te puedes ir de España.

2 Comments


  1. Gracias Jose.
    Prefiero un mundo justo a un mundo rico, egoista y podrido de dinero ya que ambos no pueden darse a la vez. Así se muestra a diario.
    Lo querría dedicar a esas personas y digo personas para que quede claro que son ellas las que viven y mueren, ficticia y literalmente en las “fábricas” en las que en condiciones penosas trabajan para poder tener una vida que desde Europa les arrebatan sin responsabilidad.

  2. A lo que cabría añadir que si utiliza complejos entramados societarios para “optimizar” sus obligaciones fiscales, lo coherente sería que utilizara esos mismos entramados para hacer sus millonarios donativos. Aún a riesgo de que esos donativos no recibieran tanta visibilidad mediática.

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