Me empieza a apetecer independencia

Catalan vs SpanishMe gusta Cataluña. He disfrutado de buenos periodos de vacaciones en Barcelona y el Cap de Creus y me encantaría hacerlo en Pirineo. He ido muchas veces por ocio y por trabajo y siempre he estado bien. Tengo amigos catalanes y tengo a gente viviendo allí. Pensándolo, mi relación con Cataluña, los catalanes y los no catalanes que viven allí, será exactamente la misma pase lo que pase el doming


o que viene.

Pero ¿sabéis qué? Que me están entrando ganas de independencia. Me aborrecen Convergencia, el clan Pujol y Artur Mas. No me convencen los tumbos de Esquerra. Pero es que estoy muy harto de la visión apocalíptica, habitualmente basada en una la bandera, la Nación, la Constitución y símbolos patrios varios, que son muy respetables para quien los quiera, pero que no deben suponer el freno continuo al deseo de las personas.

Me irrita enormemente esa lección que se nos trata de dar a diario por parte de periodistas que no tienen ni idea de lo que dicen sobre que si la banca, el comercio, las instituciones darían la espalda a siete millones y medio de personas civilizadas que viven en una región de las de mayor actividad, social, económica y turística de Europa.

No entiendo la tragedia que nos venden continuamente que sería cambiar una Constitución, votada hace 37 años, que se redactó en un contexto histórico-social demasiado complicado y que, para que nos creamos eso de que estamos en democracia, debería estudiarse una reforma estructural.

Cualquier asunto que se plantea reformar para el bienestar de las personas es una afrenta al sistema, como la dación en pago, acoger refugiados o inmigrantes que se mueren de hambre o de miedo, la educación, la sanidad, la vivienda, los permisos de maternidad y paternidad, los horarios laborales, limitación de salarios y no digamos ya hablar desprivatizaciones o rentas básicas. Rápidamente los banqueros, los empresarios, Obama o Merkel o Papá Noel si hace falta, nos explican que eso es “caca” y no se hace.

Sinceramente, creo que si fuera catalán no estaría muy ilusionado con un escenario de independencia capitaneado por Artur Mas. De lo que sí estoy seguro es que defendería es el derecho a decidir. Pero no se puede porque es algo muy grave. Va contra la Constitución. Y contra lo que piensan los banqueros. Y contra lo que piensan cuatro empresarios a los que se la suda todo lo que no sea un modelo económico que les permita que su empresa se forre. Pues mira, por tocar los cojones y no siendo catalán, me alegraría de que ese pueblo apoyara a partidos independentistas y se iniciara el proceso de independencia.

Y en el fondo lo que me apetece es demostrar a aquellos que les jode más que Guardiola mee colonia que ellos mismos mear sangre, los que hablan más de la mano abierta de Piqué que de la mano cerrada de tu gobierno, a los que les jode el clan Pujol, pero les da igual tener una monarquía y gobiernos de ladrones, que han desvalijado vuestros derechos, se han llenado los bolsillos y han llenado “volquetes de putas”, que al día siguiente de una hipotética independencia catalana, seguirán con dos piernas, dos brazos, con sus alegrías y problemas, teniendo que ir a currar todos los jodidos días, el que pueda. Irán a Cataluña de vacaciones igual que ahora. Es más, les joderá menos que hablen catalán, porque ahora que se llamarían país y estarían legitimados (en su mundo de reglas patrias) para hablar su lengua.

Pues eso, tengo ganas de independencia. Total, no va a pasar nada. Pero para mí que no pase nada es mucho. Una demostración de que cambiar las fronteras, el sitio donde hay que hacer los papeles o el nombre de las cosas no es esencial. Lo esencial es ser libre. Y si demostramos a los que nos aleccionan que no pasa nada, estaremos más cerca de librarnos de ellos y contar con organizarnos basándonos en personas, reglas y fronteras que nos dejen ser libres.

Si Algo tenemos que agradecerle al proceso es este vídeo de Mariano Rajoy que tanto me ha hecho reír, por lo menos, eso hemos ganado. Lo dejo de regalo.

Quiero que me des a probar tu droga.

La que te mantiene dormido cuando tu Guardia Civil acribilla inmigrantes ahogándose en el agua con balas de goma, cuando vives en un país líder en venta de armas, material antidisturbios y concertinas, la que te hace mirar para otro lado cuando en los CIEs de tu ciudad se trata a personas como perros y solo despiertas cuando ves una foto de un niño muerto en la playa.

Me gustaría probar esa buena mierda que tomas para decir que por qué nos preocupamos por la gente necesitada de nuestro país, cuando has estado en silencio mientras veías a tus vecinos ser desahuciados y a la cuarta parte de tu país bajo el umbral de la pobreza.

¿Qué es lo que te tomas para exigir la actuación contra terroristas que a la vez alimentamos con venta de armas y compra de petróleo y te ha dado toda la vida igual?

¿Cuál esa droga que te hace decir que no es posible defender a la vez el respeto de millones de seres humanos y el de un animal muerto entre lanzas?

Quiero que me des a probar tu droga. Tal vez sería más feliz, tal vez estaría menos triste y enfadado con lo que veo a mi alrededor. Solo estaría drogado.